Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas manos de Zeta revolotearon en el aire, impotentes y nerviosas.
—Solo quiero que mi hijo sea excepcional, fuerte, el mejor del mundo… ¿qué tiene eso de malo?
Darren soltó una risa repentina, amarga y hueca.
—En realidad, mamá… ¿sabes qué es lo que más me







