Mundo ficciónIniciar sesiónLos aretes en el escaparate captaban la luz, brillando como diminutas estrellas. Sus formas de corazón estaban adornadas con delicadas borlas que se mecían con el más leve movimiento. Destellaban de manera juguetona, y Darren se encontró cautivado, no solo por el brillo, sino por cómo el diseño parecía lleno de vida, casi travieso.
—Este, supongo —dijo, se







