CHELSY
—Nos vemos el sábado, Chelsy. No puedo esperar.
Erick me sonrió con esa seguridad que siempre llevaba en los partidos.
—Nos vemos —le respondí con una sonrisa.
Él se inclinó un poco, como si dudara en darme un beso en la mejilla, pero al final solo se despidió con un gesto de la mano antes de girarse y caminar hacia el campo de entrenamiento.
—Vaya, vaya… —La voz de mi hermana Chloe me hizo girarme.
Ella tenía los brazos cruzados y una sonrisa traviesa en los labios.
—¿Qué? —pregunté, f