Los ojos del señor Pako comenzaron a nublarse, y poco a poco se hundió en la inconsciencia.
Alden miró al señor Pako desmayado y luego al puñal en su mano. En ese instante… se arrepintió.
Pero no quería que Beatriz lo viera como un inútil. Le gustaba tanto que haría cualquier cosa solo por verla sonreír.
Miró alrededor, buscando una forma de fingir que la muerte del señor Pako había sido un suicidio.
Así podría librarse y evitar ser implicado.
De pronto, vio un puñal antiguo dentro de una vitri