—Isla, ¿adivina qué te traje? —Luca sacudió una caja de pastel frente a ella con una sonrisa.
Al ver la caja familiar, Isla se iluminó, prácticamente cobrando vida. Sus ojos brillaron mientras se lanzaba a tomar el pastel de las manos de Luca, mostrándole una dulce sonrisa. —¡Gracias, tío Luca!
Al verla saltar de felicidad, Vanessa finalmente se relajó, aliviada de verla tan animada.
Isla entró brincando a la sala con su pequeño pastel, desenvolviéndolo mientras le lanzaba a su mamá una mirada