Mundo ficciónIniciar sesiónJusto cuando el abuelo estaba por acercarse, Beatriz abrazó a Ezra dramáticamente, sollozando.
—¡Ezra, ¿estás bien?!
Ezra, confundido, se dejó abrazar, siguiendo el juego.
Todo parecía demasiado fluido, como si lo hubieran ensayado antes.
&md







