Sin Alden, Beatriz sintió como si hubiera perdido a su mano derecha. La idea de que le arrebataran a su peón más valioso la llenaba de un resentimiento profundo.
—Todo es culpa de Vanessa —bufó entre dientes—. Si esa mujer miserable no hubiera seguido compitiendo conmigo por Luca, nunca habría terminado metida en este lío, ni habría cometido estos errores.
—Ella va a pagármelo —juró en voz baja.
Como Vanessa valoraba tanto a Cortex, Beatriz decidió que se encargaría de que esa compañía no sobre