El señor Harrison se hizo a un lado mientras su exesposa permanecía de pie en la entrada del lujoso dormitorio.
—No me voy a quedar en la misma habitación en la que solías dormir con Beatrice —declaró ella, con postura firme.
—¿Te importa eso? —Su expresión austera se acompañó de una ceja levantada que denotaba un ligero desdén.
—Te pasaste años acostándote con ella aquí. Justine lanzó una mirada de desprecio a la cama king size.
Sus ojos recorrieron cada detalle, sin darse cuenta de que todo s