84. Perdóname
84
Boris había llegado en una lancha de último modelo. Oscura. Rápida. Sin insignias visibles.
—Espero que nadie te haya seguido —dijo Elise a Boris— si Kristian te sigue hasta aquí… —solo de pensarlo su corazón se acelera.
No sabe si eso es bueno o no, quiere verlo y al mismo tiempo lo quiere lo más lejos posible.
—Estoy seguro, me fui a los pocos días de tu “funeral”
Estando ellos dos en la orilla de una playa donde se quedaba con Walter, lejos de cámaras y micrófonos. El mar estaba tran