70. Acaba de despertar
70
La habitación estaba en silencio, un silencio espeso que no pertenecía a la madrugada sino a la certeza. Freyja fue la primera en romperlo. No levantó la voz; no lo necesitaba.
—No podemos seguir juntos.
Elise alzó la mirada de inmediato, como si la frase le hubiese golpeado el estómago. Kris apretó la mandíbula. Nero no dijo nada, pero sus hombros se tensaron.
—Eso es exactamente lo que él quiere —respondió Elise—. Separarnos.
—No —corrigió Freyja—. Lo que Ferguson quiere es vernos mov