37. Regreso luego
37. Regreso luego
El beso se intensifica sin que ninguno de los dos lo planee. No hay urgencia al inicio, solo una cercanía inevitable, una tensión acumulada que por fin encuentra salida. Kristian profundiza el contacto con cuidado, como si temiera que Elise desaparezca si presiona demasiado. Elise, aún aturdida por todo lo ocurrido, responde con un suspiro que traiciona su resistencia.
Entonces la puerta se abre.
—¿Señorita…? —dice una enfermera, entrando con una carpeta en la mano.
La esce