Después de todo, Lorena Vargas siempre había sido una mujer que no se retractaba.
Como directora de Inmobiliaria Panorama, y además mujer, tenía que lidiar constantemente con accionistas que eran como tiburones. Era fácil imaginar lo difícil que había sido para ella sobrevivir en ese entorno.
Pero Lorena nunca había compartido nada de eso con Sofía.
Lo que más le repetía era la necesidad de hacerse cargo de la empresa, de aprender a valerse por sí misma cuanto antes.
En sus recuerdos, su madre s