Lorena asintió satisfecha al escuchar a Sofía.
—Bueno, entonces te espero. Nomás avísame con tiempo, ¿sí?
Sofía asintió, aunque por dentro no pudo evitar la duda. «¿Tendrá tiempo Alejandro?», se preguntó con escepticismo. «Al fin y al cabo, seguro tiene que estar con esa mujer...»
—Mamá... —dijo Sofía de pronto, mirando a su madre.
Lorena levantó una ceja, indicándole que prosiguiera.
—Y... ¿qué van a hacer con lo de Eduardo?
Estuvo a punto de llamarlo "cuñado" por costumbre, pero recapacitó. «E