Para su asistente, Sofía siempre había sido una mujer decidida y enérgica, implacable en sus decisiones y nunca, bajo ninguna circunstancia, se distraía en el trabajo. Ahora, sin embargo, parecía ausente, con una expresión preocupada que revelaba que tenía algo en la cabeza.
En el mundo profesional, ella siempre derrochaba carisma; jamás se mostraba vacilante como en ese momento.
Justo por eso, a la asistente le preocupaba el estado de su jefa. Temía que se sintiera mal y que por eso se viera co