Valeria rio entre dientes.
—Bien, Daniel. Sabía que eres un hombre decidido. No es nada del otro mundo. Solo quería contarte que a Sofía le está yendo increíblemente bien en la empresa en estos días. Está ganando un dineral.
—¿Qué quieres decir con eso?
Daniel, que hasta ese momento había estado recostado en la cama con aire despreocupado, se incorporó de golpe al escucharla. Una chispa de codicia se encendió en su mirada.
—Justo lo que escuchas —dijo ella, con un tono burlón—. ¿Qué pasa? ¿A poc