Al verla ser tan considerada, y notar que se parecía tanto a ella, Lorena no pudo evitar sentir una mezcla de ternura y melancolía.
En el fondo, le dolía y a la vez le conmovía la situación.
Sofía sostuvo la mirada de su madre, sintiendo que había algo extraño en ella ese día.
No dejaba de observarla con esa expresión indescifrable, sin hablar, sin ir al grano. Si hubiera sido como antes, ya habría soltado lo que tenía que decir y asunto arreglado. ¿Por qué se contenía de esa manera, con tantos