Al final, Valeria cedió y agachó la cabeza.
—Ya entendí, mamá. No te preocupes, yo me encargo.
Al ver la escena, Sofía se sorprendió un poco.
No esperaba que su madre, quien siempre había favorecido a Valeria, la reprendiera de esa manera frente a ella.
Lo comprendió al instante. Al final, a la gente solo le mueve el interés. Cuando algo afectaba los intereses de su madre, todo lo demás quedaba en segundo plano.
Dejó los cubiertos a un lado y se dirigió a Lorena.
—Mamá, ya terminé de comer. Voy