Tras entender la situación, la asistente volvió a concentrarse en sus asuntos.
Al ver lo discreta que era, Alejandro sintió un sentimiento de satisfacción. Definitivamente, esa asistente sabía cómo actuar.
Sofía, que estaba en su oficina, supuso que era la asistente o algún otro empleado, así que no le dio más vueltas.
—Pasa.
Al escuchar su voz, él no dudó ni un segundo y empujó la puerta para entrar.
Desde sus escritorios, la asistente y Elena se miraron con curiosidad. ¿Qué haría Alejandro bus