«Ni modo, tendré que decirle la verdad», pensó Sofía.
De reojo, vio a Marcela y supo exactamente qué estaba pensando.
No pudo evitar pensar con fastidio: «Qué mala madre».
«Si hubiera sabido que era una chismosa, no la habría llamado.»
Ella seguía dándole vueltas al asunto, arrepentida.
Cuando las dos subieron al carro, los tres se quedaron mirando unos a otros en silencio. Sofía aún no encontraba las palabras para explicarle la situación a Alejandro.
Marcela rompió el silencio para aliviar la t