Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl edificio del distrito norte parecía un esqueleto de concreto abandonado.
Ventanas rotas.
Hierro oxidado.
Paredes cubiertas de polvo y grafitis.
El viento se colaba por los pasillos vacíos, haciendo vibrar las láminas sueltas con un sonido metálico que recordaba a un lamento.
Matías se detuvo frente a la entrada.
No sabía exactamente por qué había terminado allí.
Solo sabía







