Capítulo 70
Larissa
¡Augusto salió de la ducha, pero estaba muy diferente al chico que conocí el sábado! Está frío y preocupado. No sé si no se creyó la historia de Hélio, que le dije que era un error, o si fue por haber contestado su teléfono sagrado, que solo su mamita puede contestar.
Me pidió que le calentara la comida, y además tuve que lavar los platos de la cena. Su madre no apareció, y hasta me pareció mejor.
Nos tumbamos en la cama, y él estaba más serio de lo normal. Me di la