Capítulo 111
—Sabes, me hubiera gustado vivir eso... —le comentó a su marido mientras contemplaba los preciosos rostros de las dos princesitas que acababan de nacer y dormían en cunas separadas, en la misma habitación del hospital.
—Lo entiendo... tú ni siquiera sabías que tenías una hermana. «Pero ahora las pequeñas María Eduarda y María Luisa vivirán una historia completamente diferente», la tranquilizó Hélio.
«Por lo que a nosotros respecta, serán muy queridas...»
«¡Por supuesto que sí!»,