Capítulo 23
Don Pablo
Intenté llegar a un nuevo acuerdo con mi obstinada y fugitiva esposa, pero es difícil negociar con ella. Nunca me quedaría sin mujer solo por tener un hijo y un puesto en la mafia.
Creo que ahora puede que renuncie a nuevas fugas; me quedé observándola mientras lloraba al ver a la pareja de veinteañeros: la hermana puta y el ex imbécil, y cuando fue a hablar con su madre, su decepción fue evidente.
Le di su espacio, mientras yo me las arreglaba con el figlio de pu