Capítulo 19
Camila
Llegué a la habitación muy nerviosa, y apenas podía respirar. Me detuve junto a la ventana y me quedé mirando el jardín, disfrutando un poco de la brisa nocturna. Cuando Don entró, supe que era él; lo reconozco por el olor que desprende.
Aquella conversación me dejó completamente paralizada, y cuando me preguntó sobre la consumación, pensé que el «no» no existía en ese caso, así que me callé. Sentí sus manos recorrer mi espalda y empecé a temblar por dentro.
El de