Capítulo 16
Camila
Abro los ojos lentamente y veo que ya es de día. Los rayos del sol se reflejan sobre mí y me hacen arder los ojos. Ese es un problema de quienes tienen los ojos claros: cuesta soportar tanta luz, me duele la vista.
Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que no estoy en la habitación de Pablo. Por las características, estoy en un hospital, y... madre mía. Don estaba en el sillón, durmiendo con el cuello torcido y en una postura muy incómoda. El fuerte dolor de la pierna