Capítulo 15
Camila
La sensación de estar en mi propia piel es horrible: me da vueltas la cabeza, apenas puedo abrir los ojos y, mucho menos, levantarme de la cama, de tal es mi debilidad. Me duele la pierna más de lo normal, y cuando me moví, no pude evitar gemir de dolor.
Busco y pulso el botón para llamar a alguien a la habitación, pero, aunque lo pulsé, no apareció nadie. Y ahora tengo ganas de vomitar. Un rato después, oigo que se abre la puerta y Elizabeth entra en la habitació