CAPÍTULO DIEZ
Don Pablo
Esa chica es muy ingenua. No le conté casi nada de la vida sórdida de su exnovio, y se quedó alucinada, sin poder creerlo; el tipo debía de ser muy buen conversador, para dejar a la pobre tan ilusa como está.
A veces me parezco mucho a mi madre y tengo el corazón blando. Pero también debo confesar que esa chica es preciosa, y me está afectando de alguna manera.
Cuando la vi vestida de novia, me moría de ganas de tirarme a ella, allí mismo, y aproveché el momento de