Cristhian
Había algo aterrador en el hecho de que mi vida continuara, como si nada hubiera pasado, mientras la muerte de Elena se asentaba en mi pecho como una piedra helada. El día había comenzado con la audiencia de mi padre, Richard, y ya sabía que todo iría de mal en peor. No podía imaginarlo, pero estaba allí, con su mirada desafiante, como siempre, mirando a todos como si fuéramos una simple molestia que necesitaba ser eliminada. La sala estaba cargada de tensión, las caras de los abogado