Priya
Vi a Devon alejarse en el pequeño bote hasta volverse un punto borroso en el horizonte. La brisa traía olor a sal y madera húmeda. El cielo estaba despejado, pero el aire tenía esa tensión invisible que antecede a las tormentas, como si la naturaleza supiera algo que yo todavía no me atrevía a aceptar. Me di media vuelta y fui por un taxi, una trimoto, el medio de transporte más común en Vanhar. Cuando llegué casa Marcus parecía estar esperándome auque no sabía que yo volvería.
Cuando ba