El ambiente en la sala de juntas era sobrio, con sus paredes grises, la mesa larga de cristal y las sillas perfectamente alineadas como soldados listos para el combate. Me apoyé en el respaldo de mi asiento mientras Dayana revisaba un par de papeles frente a ella. Su cabello oscuro aia sobre su frente, parecía haber crecido un poco, su semblante había mejorado mucho desde el dia en que la había conocido en el supermercado. Su expresión entonces era más profesional, pero sus ojos mantenían una c