La gala de fundaciones era en doce días.
Nicolás lo había marcado en el calendario de trabajo con esa precisión suya que no dejaba margen para la improvisación: doce días para terminar el discurso, ajustar la presencia pública y ensayar las respuestas que Clara tendría que dar a las preguntas que los invitados formularían con la elegancia de quien nunca pregunta nada directamente.
La gala sería el primer evento en que Clara y Leonardo aparecerían juntos como matrimonio visible y funcional frent