El silencio en el auto duró los veinte minutos de regreso.
No fue un silencio incómodo. Fue el silencio de dos personas que han llegado a un lugar y han encontrado que lo que esperaban no estaba allí. Cada una procesando su versión de lo mismo: que alguien los había movido como piezas. Que la carpeta había desaparecido antes de que llegaran porque alguien sabía que iban a ir. Que la cadena de señales que habían seguido, la foto, los mensajes, el número 307, podía ser una ruta construida para ll