Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn su habitación de tonos monocromáticos y rígidos, Lucía permanecía inmóvil frente al gran espejo. Su respiración aún era entrecortada, residuo del estallido emocional en el despacho de Diego. Observaba su reflejo: una mujer que siempre se había enorgullecido de su calma y profesionalismo, ahora desmoronada y con los ojos enrojecidos.
Con un movimiento







