Alecksander regresó completamente calado por la lluvia a la mansión. Correr siempre era la solución para él cuando el cansancio o las emociones lo sobrepasaban. Había pasado por varias etapas de reflexión, primero furioso y herido, y luego arrepentido y avergonzado.
Por un momento, sintió que podía tener una respuesta positiva de ella. Que tomaría las flores, que estaría feliz, y que al fin él podría besarla en los labios, sostenerla mientras dormía en sus brazos y hacerle amor. Se repitió así