Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIAN
Estaba sentado en mi despacho, mirando el monitor de seguridad que enfocaba la entrada del chalet del jardín, llevaba una hora así, con el whisky tibio en la mano. Patético.
Isabella no había salido, no había venido a tocar la puerta principal pidiendo clemencia, no había venido a gritarme. El portazo de anoche todavía me retumbaba en la cabeza. Prefiero el frío que tu compañía, esa frase me habí







