ISABELLA
Ya listos en el avión, Alexander había decidido que el despegue era el momento ideal para probar la potencia de sus pulmones, mientras Victoria, en un contraste absoluto, dormía profundamente en su cuna portátil.
—¿Segura que no quieres una copa de champaña? —Damián se acercó, sorteando con agilidad una de las tres maletas de pañales que Valeria insistió en tener a mano—. Alexander se calmó en cuanto Liam empezó a hacerle muecas.
—Damián, Liam es tu socio y mejor amigo, no una niñera d