El estruendo del cristal de la incubadora central fracturándose bajo la presión del pulso térmico resonó en la catedral de hormigón del *Proyecto Perséfone* como el disparo de un cañón. El líquido amniótico, espeso y translúcido, se derramó en una ola gélida sobre el suelo de la sala, evaporándose en una neblina densa de ozono y condensación siberiana.
A través del vapor helado, la réplica de Sloane Mercer dio su primer paso sobre la tierra. Estaba desnuda, con la piel de porcelana brillando ba