Narrado por Emma
La noche había caído sobre la Toscana como un manto de terciopelo oscuro, pero dentro de la habitación principal de Val-de-Lune, el aire todavía ardía. La presencia de Vanessa en el ala oeste de la mansión se sentía como una sombra acechando en los pasillos, una presencia silenciosa que, en lugar de alejarnos, nos había empujado a buscarnos con una desesperación casi salvaje en cuanto cerramos la puerta.
Había sido un encuentro crudo, hambriento, un reclamo mutuo en el que Noah