Mundo ficciónIniciar sesiónNarrado por Noah
El silencio en La Bastide Noire se ha vuelto más denso que la niebla de los viñedos. Han pasado tres días desde que Emma me puso la mano encima —literal y metafóricamente— y la casa se siente diferente. Antes, el aire olía a rancio y a olvido; ahora, huele a romero, a cítricos y a esa maldita indiferencia suya que me está volviendo loco.
Me desplacé en la silla hacia el comedor. Mi estómago rugía con una insistencia que me resultaba hum







