La sensación de flotar en la oscuridad comienza a disiparse lentamente a medida que toma conciencia de su entorno, sintiendo un tirón hacia la realidad que la rodea.
Con un esfuerzo que parece consumir toda su energía, Fiorella parpadea, abriendo los ojos por primera vez en lo que siente que han sido eones. Lo primero que ve son las figuras de sus tres hijos, Daniele, Dante y Nico, reunidos a su alrededor, como guardianes vigilantes de su salud, de ella. La vista es borrosa al principio, pero a