Había esperado las horas para ese encuentro, las sintió pasar tan lentas que pensó que no llegaría el momento de salir de casa, mientras Daniele aguardaba en la puerta como un guardián, tan indeciso como su misma expresión lo delataba.
Sería sincera con él, le diría lo que sentía por Daniele y que tantas cosas habían cambiado en todo ese año, pero que no sentía lo mismo por él.
“Te besaste con el cuñado, casi conoces Milán con él y ahora te enamoras del hombre que ya no es tu esposo, porque se