Casa de Davide Queen, Milán. 2:07 A.M.
Después de hacer su papel de desesperado y fingir que Chiara había ganado, entró a su despacho, abrió en cajón de la esquina y sacó el llavero, mismo donde estaban las llaves de las demás habitaciones que permanecían cerradas.
Podría, simplemente, entrar a una de las demás, dormir allí y hacer como que nada había pasado, pero ¿qué tenía eso de gracioso?
Admitía que Chiara fue astuta y que eso no se lo esperaba, llegó a pensar que ella tomaría algunas manta