Había sido una semana llena de emociones, luego de la presentación, la fiesta, los días de descanso y luego otra reunión con el equipo que todavía quedaba en París, Chiara cerró una puerta con ellos, no fue una decisión a la ligera, tuvo doce horas para pensarlo, plantearse lo que quería y decidir si dejaría su futuro en manos de una agencia que estaba corrompida y llena de “cucarachas”, tal como les decía Daniele.
Se le ofreció un contrato con ellos por dos años, además de eso, si quería acept