121

No podía decir que no estaba feliz, se sentía la mujer más feliz del mundo y eso lo comprobaba al abrir los ojos, mirar su mano y ver que el anillo seguía en su dedo, que era real, que sí pasó. Pero la felicidad se hacía más grande cuando sentía esa mano deslizarse por su vientre, subir por su abdomen y tomar uno de sus pechos entre sus dedos.

Giró hacia él, Daniele seguía con los ojos cerrados, pero estaba despierto, ella se acercó mucho más, haciendo que la sábana se deslizara de su cuerpo.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP