Al llegar a casa, la última cosa que espera es encontrar a Adriano esperándola en la puerta, una mezcla de preocupación y leve irritación dibujada en su rostro. La visión de su primo le provoca un torrente de emociones, y sin pensarlo, se lanza a sus brazos en busca de consuelo.
—Chiara, ¿qué sucede? Te ves... agotada. Y preocupada— dice, preocupado por ella.
—Adriano, ha pasado algo terrible... con Matteo, el organizador del concurso. Me ha estado acosando y.… incluso amenazó con arruinar mi c