En la madrugada le costó dormir, una parte de ella todavía tenía miedo de lo que pudiera pasar con esas pruebas, ¿y si no le creían? No quería ser pesimista, pero estaba en juego el futuro de su iniciada carrera y Matteo podría salirse con la suya y arruinarle todo lo del concurso.
Luego de un par de horas dando vueltas en la cama, por fin se quedó dormida.
Aquel fin de semana Daniele no podía tener a Dav, así que ella y su hijo tendrían más tiempo juntos, eso era bueno, por una parte, pero con los atrasos que Matteo había hecho en sus diseños le ponía las cosas más complicadas a Chiara.
Todavía no había tenido la oportunidad de hablar con Daniele sobre su viaje a París.
No le gustaba pensar en él cuando tenía tantas cosas por hacer y mucho trabajo por delante.
Esa misma mañana Sabrina llegó muy temprano porque Chiara debía salir antes para llegar con Adelina y las pruebas hacia los supervisores de Matteo, sus jefes.
—¿Nerviosa? — Adelina le dio un beso, dejó sus manos sobre sus hombr