Oferta de Retirada.
La oferta llegó un martes por la mañana, con la puntualidad de algo que llevaba tiempo preparándose.
No fue una llamada informal ni un correo ambiguo. Fue una reunión formal, solicitada con antelación, con tres personas sentadas frente a mí en una sala que conocía demasiado bien como para no notar cada detalle fuera de lugar.
Trajes demasiado caros para una visita “exploratoria”. Sonrisas medidas. Ningún nombre propio pronunciado en voz alta.
Desde el primer minuto entendí que no venían a negoc