No es Casual.
No ocurre de un día para otro, no hay un momento exacto en el que pueda identificar el cambio, ni una escena específica que marque el inicio de esta nueva dinámica entre nosotros.
Es algo que se instala de forma gradual, casi imperceptible, como si la rutina misma estuviera reconfigurándose alrededor de una lógica distinta sin que ninguno de los dos tenga que decirlo en voz alta.
Empieza en la cocina, siempre empieza ahí.
No porque sea un espacio particularmente significativo en sí mismo, sino