Lo que Nadie Quiere Decir.
La noche había caído sobre la casa con una calma que, meses atrás, habría parecido completamente normal. Sin embargo, ahora la tranquilidad tenía algo artificial, como si fuese una escenografía cuidadosamente montada para ocultar las grietas que seguían abiertas debajo.
La cocina estaba iluminada por una luz cálida que se derramaba sobre la mesa de madera, creando un pequeño refugio doméstico dentro de una realidad que aún no terminaba de estabilizarse.
Nora estaba junto a la encimera, moviendo