Lo que Falta en su Memoria.
La luz es tenue, pero suficiente.
No porque la necesitemos para ver con claridad, sino porque ninguno de los dos hace el esfuerzo de encender nada más.
La lámpara en la esquina proyecta una iluminación indirecta que apenas roza los bordes de la habitación, dejando zonas en sombra donde los contornos se difuminan lo justo como para que el espacio se sienta más pequeño, más contenido, más íntimo de lo que debería.
Estoy sentada en el sofá, con las piernas recogidas hacia un lado, sosteniendo una